No olvidemos que estamos de paso. Que tu carga sea ligera, no sea que la fatiga demore tu tránsito o que caigas abatido por el cansancio.
viernes, 22 de agosto de 2008
PERSEVERANCIA, PACIENCIA, ESPERANZA.
La tormenta parece haber pasado, o al menos la peor parte. Por momentos sale el sol, o serán solo reflejos de su luz. Hay que seguir la marcha, sea como sea, ánimo y a no desesperar.
Estoy crucificado con Cristo; vivo yo. pero no soy yo, es Cristo quien vive en mi. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí.
GRACIAS SEÑOR POR EL DIA
Gracias por este camino, donde caigo y me levanto, donde te entrego mi canto mientras marcho peregrino, Señor, a tu monte santo.
Gracias , Señor, por la luz que ilumina mi existir; por este dulce dormir que me devuelve a tu cruz, ¡Gracias, Señor, por vivir!
No hay comentarios:
Publicar un comentario